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A UN AÑO DE SU MUERTE TROSKISTAS Y FUNDALEMPA RINDEN HOMENAJE A
CARLOS EDUARDO RICO MIRA
"EL COMANDANTE Y LICENCIADO PANCHO"

(Tercera Parte)
El Salvador Febrero 2006

Ya establecidos en El Salvador no pude seguir sirviendole a Pancho tal como yo hubiera querido pues el me dijo "Ricky, este es el momento de nuestra separacion la guerra ya termino y tu sabes que yo tengo mi esposa y tengo que regresar con ella. Te he consiguido un trabajo en FUNDALEMPA para que la pases tranquilo y no tengas que preocuparte por tu futuro. Esta separacion me duele mas a ti que a mi pues formabas parte de mi vida misma. Ademas es tiempo que rehagamos nuestras vidas cada quien por su lado"

Yo me eche a llorar sobre la cama escondiendo mi lloroso rostro entre las almohadas mientras Pancho depositaba sobre la mesita de noche los papeles que me acreditaban como director de FUNDALEMPA. Fue asi como nos separamos y ya nuestra relacion paso a ser simplemente de amistad. A pesar de mis lagrimas y del profundo dolor que sentia en mi pecho yo entendia que no me podia llevar a su casa pues el tenia su esposa e hijos.

Lentamente me fui recuperando del trauma de la separacion e hice nuevas amistades. Trabaje duro, viajaba frecuentemente para conocer nuevos lugares que no me recordaran a Pancho y tuve otros amores para olvidarlo.....

Casi dos anos despues recibi una cartita. En el sobre reconoci la bella y vigorosa caligrafia de Pancho. Tembloroso de la emocion abri la misiva. En efecto era pancho que me citaba a un restaurant para que almorzaramos juntos la proxima semana. Nervioso el dia de la cita me prepare lo mejor que pude. Compre ropa nueva y un perfume exotico para estar irresistible.

Nos contamos que habia sido de nuestras vidas mientras almorzabamos. Pancho me propuso que nos reunieramos mas seguido en un departamento de lujo que habia alquilado en la colonia Escalon. Acepte la propuesta y alli nos juntabamos los fines de semana y donde me conto con mas detalles lo que habia sido de su vida en estos ultimos meses.

Pancho era tan inteligente que se habia matriculado en una universidad privada para estudiar derecho y en pocos meses se habia graduado con honores. De la misma universidad le abrieron una plaza especialmente creada para el, en la Corte Suprema de Justicia y era alli donde estaba trabajando en esos momentos. Me contaba que solo trabajaba para mantenerse en forma porque con los ahorros que tenia era mas que suficiente para vivir sin trabajar durante el resto de su vida.

Por el momento no estaba interesado en hacer negocios ni hacer carrera como abogado. Su espiritu guerrero lo guiaba para incusionar en areas en las que solo los valientes se atreven a dejar huella. Y es asi como nuestro heroe ahora se habia dedicado A COMUNICARSE CON LOS MUERTOS EN SESIONES DE ESPIRITISMO.

Pancho me propuso que le sirviera de medium para comunicarse con los espiritus de ultratumba.
Ricky y Los espiritus
El arquitecto Ricky (Ricardo Vasquez) de FUNDALEMPA en plena sesion espiritista
Como a esas cosas siempre les he tenido miedo yo me senti un poco awebado y casi me echaba atras. Pero luego me puse a pensar que nada me podia pasar si tenia a mi lado un hombre como Pancho. Si hubiera sido otra persona la que me lo hubiera propuesto yo me habria negado. Pero el amor que sentia por Pancho doblegaron mi espiritu ya de por si debil y pusilanime.

Asi es que me inicio, por influencias de Pancho, en la parasicologia

Ya nada me importaba, si estaba a la par de mi heroe aunque fueran solamente los fines de semana. Lo tenia para mi solo y me propuse disfrutarlo en toda su extension y tal como dios manda.

Las sesiones espiritistas se iban haciendo mas frecuentes y no tuvimos alternativa, los dos nos tuvimos que mudar al apartamento que Pancho (Carlos Eduardo Rico Mira) habia alquilado. Yo estaba que no cabia de gozo, ahora lo podia tener a mi lado todos los dias y solito para mi. A veces por la tarde me llegaba a recoger al trabajo y yo era la envidia de todas las secretarias y me preguntaban que como habia hecho para conseguirme ese mangazo.

Comenzamos a amueblar el apartamentito a nuestro gusto. Todos los dias me llevaba una cosita para que adornara la casa, un utensilio de cocina, unas sabanas nuevas o cualquier terebeje que le fuera dando mas cuerpo a la casa. Yo le decia que dentro de ese musculoso cuerpo anidaba una tierna avecita que esta llevando ramitas para construir nuestro nido.

Recuerdo que muchas veces yo me encontraba preparando la cena y el entraba al apartamento sin hacer ruido y me tapaba los ojos y me decia "Adivina quien soy?". Yo siempre le decia que esas manos que me cubrian los ojos solo podian pertenecer a Superman o a Tarzan. Nos reiamos de la ocurrencia, entonces me susurraba algunas palabras carinosas al oido, y con sus fuertes brazos me levantaba en vilo, me llevaba a la cama a hacerme el amor como un tigre a su hembra, como una fiera salvaje. Tal como el lo hacia y tal como a mi me gustaba.

Pero un fatidico dia aquel pajaro que por la manana habia salido de su nido, ya no regreso. Aquel pequeno mundo que habiamos creado entre fiestecitas intimas y veladas espiritista se derrumbo. Pancho, mi Rico Mira ya no volvio. Como una moderna Penelope me sentaba en la sala cada dia a esperar que el abriera la puerta y nuevamente nos abrazaramos como siempre lo haciamos. Pero fue en vano mi espera. La angustia se apodero de mi persona, comence a temer lo peor. Pero algo en mi interior se negaba a creer que algo malo le hubiera pasado. Que de malo le puede pasar a un hombre que ha sido vencedor en miles de batallas y que conservaba la piel tersa, sin ninguna cicatriz? Solo yo lo puedo decir por que tuve la oportunidad de explorar toda la geografia de su cuerpo.

Cuando ya estaba al borde de la locura, un amigo me comunica que mi Pancho habia muerto. Aquel supermacho que no pudo ser doblegado por la metralla ni por las bombas del enemigo habia sido derrotado por un minusculo bicho: EL VIRUS DEL SIDA.

Desesperado, como una loca corri de un lugar a otro por toda la capital sin saber a donde ir. No se en que momento perdi el conocimiento y me desperte en una cama del hospital. Una de las enfermeras me dijo que que me habian encontrado desmayado en las orillas del rio Acelhuate, y con senales de violacion masiva. Me molesté mucho con la enfermera pero cuando pude ver al medico me dijo que en efecto durante varios dias casi todos los muchachos del barrio Santa Anita me habian estado dando remolque hasta que se hastiaron de cogerme y llamaron a una ambulancia.

Como ya estaba, repuesto decidi averiguar si Pancho todavia lo estaban velando. Pero ya habia pasado mucho tiempo supe que mi heroe estaba enterrado en un cementerio privado de la capital. Casi me desmayo de nuevo al saber que ya nunca le podria dar ni el beso de despedida o arrancarle un mechon de su cabello para ponerlo dentro de una cajita de y la cual mi heroe habia tallado con sus propias manos. Era del colmillo de un elefante que Pancho mato con una lanza en uno de sus viajes al Africa.

Por un momento, en medio de mi desesperacion, tuve la loca idea de irlo a desenterrar para verlo por ultima vez, darle el ultimo beso, y de ser posible llevarmelo a mi casa. Pero luego considere que era algo descabellado. No tenia un congelador lo suficientemente grande para guardarlo e iba a ser imposible encontrar alguien que me ayudara con el transporte. Solo me hice la firme promesa de guardar riguroso luto durante un año, visitarlo cada fin de semana, crear un memorial con sus pertenencias, escribir un libro de nuestras intimidades y rendirle este homenaje al que ustedes estan asistiendo.

Fiel a mi promesa, los sabados por la tarde visito el cementerio en donde esta enterrado mi amado, me siento a la orilla del sepulcro, le rezo una oracion y le deposito un ramillete de flores. Me quedo contemplando su tumba hasta que va cayendo la noche y solo se escucha el murmullo de las hojas de los arboles que parecen susurrar su glorioso nombre. No me retiro de alli sino hasta que el buen anciano velador me comunica que el cementerio lo van a cerrar en pocos minutos.

Poco a poco, desocupe el apartamento que nos habia servido de nidito de amor. Y ya no he vuelto a pasar por esa calle para que esos recuerdos no torturen mi memoria.

Asi, El arquitecto Ricardo Vasquez termino su intervencion, las lagrimas caian sobre los papeles que estaba leyendo. Todo quedo en silencio, nadie profirio una palabra, ninguno sabia que hacer. Parecia que el espritu del heroico Pancho estaba presente en ese momento y llenaba el salon de respeto. Alguien tomo la iniciativa, sin romper el silencio, uno a uno, los presentes abandonaron el auditorio y el Comandante Ricardo Vasquez quedo solitario dentro del local de FUNDALEMPA. Desde afuera se escuchaban los lamentos del arquitecto Ricardo Vasquez que gritaba con desesperacion:

"POR QUE TE LO LLEVASTE DIOS MIO, LLEVAME, LLEVAME CON EL, QUIERO ESTAR CON EL, POR QUE ME CASTIGASTE ASI DIOS MIO, BUH, HU, HU, HU, AYYYYYYYYYYYYYYY, AYYYYYYYYYYYYYYYY, ME QUIERO MORIIIIIIIIIIIR, ME QUIERO MATAAAAAAAAAAR "

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